viernes

El Ultimo Color

L'arrivée à l'école-Los chicos del coro


("Elena entre Rosas" - Joaquín Sorolla y Bastida)
No volverá el azul de la infancia.

Un día se subió en un tren sin ruedas y se perdió en el espacio y en el tiempo.

Se llevó en su equipaje el amarillo que acompañaba al ratoncito Pérez cuando dejaba el regalo debajo de las blancas almohadas buscando mi diente de leche y el dorado con el que brillaban los reyes magos.

Se llevó también al blanco inmaculado de mi Primera Comunión, y el anaranjado suave que emanaba de los amorosos brazos de mi abuela.

A lomos de un caballo de cartón intenté salir en pos de ellos. Sin embargo en el camino perdí el rosa de las rosas y de la docilidad.

Quise subir a una estrella de plata para poder recuperarlos y no pude, el negro del firmamento me retuvo junto a su pecho.

Entonces perdí la inocencia y dejé de ser niña.

martes

Febrero


Andalucía Vive - Jarcha)

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Las hojas mustias han cesado su agonizante revoloteo en un fallido intento de no caer al vacío. Ahora las huesudas ramas que las sostenían las han arrancado de ellas y lucen como raquíticos dedos de los hijos del hambre; aparecen amoralmente desnudas y erectas, tenue insinuación de una anatomía contoneada que prepara su nuevo vestido.

El suelo no luce ya una mullida alfombra de color pajizo, ni el viento las mueve en remolinos a su paso.
Ahora el suelo aparece perlado de humedad, bajo una vaporosa capa de niebla matinal que impide la visión de las copas de los árboles, de la forja de los balcones, del horizonte y del cielo.

Las mañanas de Febrero llegan impregnadas de niebla, bruma en medio de la bruma abrazando mi corazón.
Me siento en sus rodillas y dejo que me acune al compás del canto de los mirlos, del arrullo de las palomas y del airecillo que a su paso rompe la humedad del entorno.

Yo espero, envuelta por sus brazos, que pase despacio la mañana a lomos de la yegua torda del olvido, yegua que galopa entre piruetas y filigranas quebrando la blancura vaporosa que todo lo cubre, adentrándose en su espesura y rompiendo el lienzo.

Ladra el perro y a lo lejos canta el gallo apagando el silencio.

Se van disipando desde la lejanía los húmedos y pegajosos jirones blancos y dejan entrever retazos celestes de un cielo que bravea por asomarse al mundo. Alguno de sus rayos acaramelan mi pelo tornándolo cobrizo; su iridiscencia reluce.

Me adentro en Febrero a la par que Febrero se adentra en el día y el día penetra en mi yo más escondido. Se insinúa barriendo a golpes de soplos, la niebla, masa algodosona que hasta hace unos instantes era la dueña y señora de la mañana. La sopla y la empuja alejándola de su lado.

Entonces la lontananza deja ver un infinito colmado de azul, esperanza del pasado que forja el futuro. Un futuro que hace presente a Febrero.

(foto: Las ramas del Arbol del Amor tal y como lucían esta mañana)

sábado

Solo Era Un Niño

(Acuarela de Huascar Taborga)
Solo Era Un Niño - Mocedades



Porque siempre estás en mí; porque hoy te he recordado especialmente; porque hoy te he sentido dentro más fuerte; porque hoy el dolor de la ausencia llegó a desbordarme; porque hoy sigo sin encontrar respuesta a mis preguntas, porque... Solo Eras Un Niño.


("...¿quién sabrá que al verse morir, siguió creyendo...
"...Me dirán que fue el destino... pero ¿quién dirá al verme llorar.... ¡Sólo era un Niño!?...")
A tí, si me escuchas.